domingo, 10 de octubre de 2010

En la secta (creencias que matan)

Se clavó un puñal en el pecho
fatigada por su propia esencia
lastimada por su credulidad
en el contorno que la rodea
acabó con su libertad.

Ella era lava gruesa
fiel a su ansiedad
creyó que era eterna
y dejó a la muerte llegar.

2 comentarios:

  1. Me produjo placer leer tu poesía. "Ella era lava gruesa"
    Qué imagen fuerte...
    Gracias por pasar por mi blog, seguro seguiremos visitando espacios apalabrados . . .
    Blanca

    ResponderEliminar
  2. Gracias a vos Blanca. Seguramente nos estaremos leyendo.
    Saludos!

    ResponderEliminar