miércoles, 24 de noviembre de 2010

Desaire.

Caminé en las paredes cual araña nocturna que teje su nido,
me derramé en la tierra como una copa de vino volcada por un fuerte viento,
fijé mis manos en la espuma del mar,
naufragué en mis propios pensamientos, como un Freud a medio hacer.

Cuentos, poesías, novelas, ensayos, crímenes y tugurios
se fueron de mi haber como
estoicos golpes que marcaron mis pasos,
zigzaguee tu ruta, absurdo camino de pesado ripio,
descifré tus venenosos acertijos
y condenaste mi “mafioso” y “oscuro” cuerpo.

Dormí  dos días enredado en un triste consuelo,
creía ser un Dios para tu pequeño mundo,
te creí Eva y yo la serpiente del engaño,
en tu última mirada simplemente me dijiste:
Idiota.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Preso.

Preso en el preámbulo,
preso de la primera prosa,
preso del pragmatismo,
preso en un precipicio,
preso proclamado y sin predecesor.

Soy el preso predilecto,
soy el preso premiado
por mi prometedora preparación,
soy el principal preso previsor,
soy el preso, el procaz y el probable problema
del proceso de proclamación progresista.

Preso sin prisa ni propósito,
preso sin propiedad,
preso sin ser protagonista del protestantismo,
entonces, ¿por qué preso?
preso, próximo a ser prófugo.