viernes, 29 de abril de 2011

Vulnerables con pies de plomo.


Dos lanzas en el pecho
perforando esta farsa,
tres filosos cuchillos
cortando mi alma
y tu pelo,
como un águila en celo
buscando mi hígado.

El silencio quebrando la noche
nuestra cama,
fiel testamento de mediocridad
amargos ratos de paladares secos
y la piedra en el río,
desviando el rumbo de la verdad.

Vulnerables con pies de plomo,
acertijos sin resolver
marionetas de un circo criollo,
destrozando lo que quisimos ser.

Siguiendo la línea del tiempo
sin brújulas y en soledad
nos refugiamos en lugares perpetuos
nos devoramos por pura ansiedad.


                                                     Leonardo / Ayelén.





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